Hoy 15:46 -

Integrante de la congregación de Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús, Sor Carla Venditti, desde hace ya varios años se divide entre las calles de Roma y Abruzzo, donde evangeliza salvando a jóvenes de las garras de la prostitución en Italia.

Hace unos días, conoció a la famosa artista internacional Patti Smith, que durante su gira por Italia quiso abrazarla para agradecerle su trabajo en el centro “Oasi Madre Clelia” de Avezzano, en la provincia de L’Aquila, adonde lleva a las chicas rescatadas y les ofrecen emprender un camino de renacimiento espiritual, laboral y social.

“Cuando entra Dios en tu corazón estás salvada, ¡y cambias!”, es la frase se cabecera de Sor Carla, quien es ya una cara conocida y apreciada en los barrios marginales, en donde asegura que “el hábito ayuda mucho” a la hora de hacer su trabajo.

Al principio, cuando empezaba su misión en 2012, explica, “intentábamos hablar con las prostitutas y nos decían que se sorprendían.
Y aceptaban platicar, a pesar de que no nos conocíamos.”.

Sor Carla es un volcán de ideas y proyectos; y para poder financiar la misión de la casa familia “Oasis Madre Clelia” la religiosa escribió una fábula titulada “El narciso rebelde”.
“Nosotros no tenemos ningún tipo de financiamiento y, por lo tanto, debemos industrializarnos y organizamos mercados y vendemos objetos que hacen las chicas como pulseras, objetos sacros, etc.”, explica la monja.

“Después de la invitación del papa Francisco, nuestra congregación, aceptó la idea de abrir parte de la Casa para acoger a chicas salvadas de la prostitución en un ex asilo perteneciente a la Orden de las monjas.
Fuimos a las calles más difíciles de noche y, al acercarnos a las chicas, intentamos crear una relación sincera y abierta con ellas, basada primero que en la amistad y la confianza”, subrayó la religiosa.

Y para terminar aclaró: “Sentíamos que necesitábamos más y creamos una familia, no una casa de acogida.
Es importante sentir el grito de Cristo en la Cruz para ayudar a quien vive sufrimientos físicos y morales, como es el caso de estas chicas”.

Fuente: El Liberal >> lea el artículo original